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miércoles, 18 de marzo de 2009

Hoy dejo un bello poema a esa diran algunos bola redonda con luz alla en el cielo, pero para kieres vivimos en soledad y oscuridad esa bola es luna sea llena o tierna inspira a la eterna noche fira y sola y nos envuelve en un magico anochecer....


A la luna

Tú, que rigiendo de la noche el carro,Sus sombras vistes de cambiantes bellos,Dando entre nubes -que en silencio arrollas-Puros destellos,Para que mi alma te bendiga y ame,Cubre veloz tu lámpara importuna...Cuando eclipsada mi ventura lloro,¡Vélate, luna!Tú, que mis horas de placer miraste,Huye y no alumbres mi profunda penaNo sobre restos de esperanzas muertasBrilles serena.Pero ¡no escuchas! Del dolor al gritoSigues tu marcha majestuosa y lenta,Nunca temiendo la que a mí me postra,Ruda tormenta.Siempre de infausto sentimiento libre,Nada perturba tu sublime calmaMientras que uncida de pasión al yugo,Rómpese mi alma.Si parda nube de tu luz celosaBreve momento sus destellos vela,Para lanzarla de tu excelso tronoCéfiro vuela.Vuela, y de nuevo tu apacible frenteLuce, y argenta la extensión del cielo¡Nadie ¡ay! disipa de mi pobre vidaSombras de duelo!Bástete, pues, tan superior destino;Con tu belleza al trovador inflama;Sobre los campos y las gayas floresPerlas derrama;Pero no ofendas insensible a un pechoPara quien no hay consolación ningunaCuando eclipsada mi ventura lloro,¡Vélate, luna!


Angeles Caídos



Y a los Angeles q no guardaron su dignidad, sino q abandonaron su propia morada los han guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas para el jucio del gran dia... Juan V. 6


En la mitología cristiana, un ángel caído es un ángel que ha sido exiliado o desterrado del cielo luego de desobedecer o rebelarse en contra de los mandatos de Dios. Luego de la Primera Guerra en el Cielo, muchos ángeles fueron expulsados, convirtiéndose así en ángeles caídos.

El ángel caído mas reconocido por la historia es Lucifer; aunque esta palabra nunca es usada para referirse a un ángel caído dentro de la Biblia. De acuerdo a la creencia cristiana, los ángeles caídos vagarán por la tierra hasta el día del Juicio Final, luego de esto serán desterrados al infierno.

Razones para su caída

Hay varias hipótesis y mitos en relación a la caída de los ángeles; la mayoría teniendo como tema principal el libre albedrío - lujuria o vanidad, o la falta de entendimiento de los actos de Dios.

Los diferentes "lados" de Dios

Esta hipótesis indica que Dios tiene dos lados opuestos a sí mismo, debido en parte a su omnipotencia. Siendo el primer lado uno divino y lleno de claridad, y el segundo uno oscuro y lleno de sombras. Si algún mortal viera el lado claro de Dios moriría debido al poder que irradia.

Según esta hipótesis, Dios usaba su lado oscuro para poder comunicarse con los mortales. Al judaísmo evolucionar, también evolucionaron los dos lados de Dios. La Sombra se convirtió en la Palabra de Dios, y luego en la Voz, y finalmente se convirtió en un ser completamente solo, con su propio libre albedrío. Ahora que el lado oscuro de Dios había sido separado por completo, comenzó a recibir algunos aspectos familiares: destrucción, traición, tentación, etc. Esto fue la causa para que el lado oscuro de Dios se convirtiera en lo que muchos conocen como Satanás. La palabra "Satán" es una versión de la palabra hebrea Ha-Satan, que significa "adversario".


Los Ángeles Caídos

Se dice que Dios creo a los Ángeles y les dio a cada uno una funcion.Era necesario que alguno de ellos fuera quien a su vez organizara a todos .Con esta idea fue creado LUZBEL (Luz Bella),un querubín con cualidades especiales y don de liderazgo además perfecto y hermoso . Sin embargo un día la soberbia lo invadió al ver sus cualidades, al grado de compararse con Dios .Se fue llenando de Maldad y de pecado.Por eso Dios lo echo del Paraíso, transformándolo en un ser horrible y haciéndolo habitar en un Lugar pestilente y con fuego por todas partes, del cual si fuera amo y señor.

Se dice que una tercera parte de los Ángeles que constituian la corte celestial siguieron a Lucifer y ellos son los espíritus que ahora se encargan de engañar a los seres humanos con consejos inapropiados y malos, tomando la apariencia de familiares muertos, procurando echar por tierra todos los preceptos de Dios.

"Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el dragón y sus ángeles combatieron pero no prevalecieron y no hubo ya en cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero"

Apocalipsis 12,7-9

lunes, 16 de marzo de 2009

Edgar Allan Poe - Poemas

Edgar Allan Poe (Boston, 19 de enero de 1809 - Baltimore, 7 de octubre de 1849) fue un escritor, poeta, crítico y periodista romántico estadounidense, generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror. Considerado el inventor del relato detectivesco, contribuyó asimismo con varias obras al género emergente de la ciencia-ficción Por otra parte, fue el primer escritor estadounidense que intentó hacer de la escritura su modus vivendi, lo que tuvo para él consecuencias desastrosas

En Baltimore, en 1835, contrajo matrimonio con su prima Virginia Clemm, que contaba a la sazón 13 años de edad. En enero de 1845, publicó un poema que le haría célebre: "El cuervo". Su mujer murió de tuberculosis dos años más tarde. El gran sueño del escritor, editar su propio periódico (que iba a llamarse The Stylus), nunca se cumplió.

Murió el 7 de octubre de 1849, en la ciudad de Baltimore, cuando contaba apenas 40 años de edad. La causa exacta de su muerte nunca fue aclarada. Se atribuyó al alcohol, a congestión cerebral, cólera, drogas, fallo cardíaco, rabia, suicidio, tuberculosis y otras causas.

En una de sus cartas, dejó escrito:
Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.

POEMAS

A ELENA
Te vi a punto.
Era una noche de julio,
noche tibia y perfumada,
noche diáfana...
De la luna plena límpida,
límpida como tu alma,
descendíansobre el parque adormecido gráciles velos de plata.
Ni una ráfagael infinito silencio
y la quietud perturbabanen el parque...
Evaporaban las rosas los perfumes de sus almas
para que los recogierasen aquella noche mágica;
para que tú los gozases su último aliento exhalaban
como en una muerte dulce,
como en una muerte lánguida,
y era una selva encantada,
y era una noche divinallena de místicos sueños y claridades fantásticas.
Toda de blanco vestida,
toda blanca,
sobre un ramo de violetas
reclinadate veíay a las rosas moribundas y a ti, una luz tenue y diáfana
muy suavemente alumbraba,
luz de perla diluidaen un éter de suspiros y de evaporadas lágrimas.
¿Qué hado extraño
(¿fue ventura? ¿fue desgracia?)
me condujo aquella noche hasta el parque de las rosas que exhalaban
los suspiros perfumados de sus almas?

Ni una hoja susurraba;
no se oíauna pisada;
todo mudo,todo en sueños,
menos tú y yo -¡cuál me agito al unir las dos palabras! --menos tú y yo...
De repentetodo cambia.

¡Oh, el parque de los misterios! ¡Oh, la región encantada!
Todo, todo,todo cambia.
De la luna la luz límpidala luz de perla se apaga.

El perfume de las rosas
en las dormidas auras.
Los senderos se oscurecen.
Expiran las violas castas.

Menos tú y yo, todo huye,
todo muere,todo pasa...
Todo se apaga y extinguemenos tus hondas miradas.
¡Tus dos ojos donde arde tu alma!

Y sólo veo entre sombras aquellos ojos brillantes,¡oh mi amada! Todo, todo,
todo cambia.
De la luna la luz límpidala luz de perla se apaga.
El perfume de las rosasmuere en las dormidas auras.
Los senderos se oscurecen.Expiran las violas castas.
Menos tú y yo, todo huye,
todo muere, todo pasa...
Todo se apaga y extinguemenos tus hondas miradas.
¡Tus dos ojos donde arde tu alma!
Y sólo veo entre sombras aquellos ojos brillantes,
¡oh mi amada!
¿Qué tristezas irreales,
qué tristezas extrahumanas!
La luz tibia de esos ojosleyendas de amor relata.
¡Qué misteriosos dolores,qué sublimes esperanzas,
qué mudas renunciaciones
expresan aquellos ojosque en la sombra fijan en mí su mirada!
Noche oscura.
Ya Dianaentre turbios nubarrones, lentamente,
hundió la faz plateada,
y tú sola en medio de la avenida,
te deslizasirreal, mística y blanca,
te deslizas y te alejas incorpóreacual fantasma...


Sólo flotan tus miradas.
¡Sólo tus ojos perennes,
tus ojos de honda miradafijos quedan en mi alma!
través de los espacios y los tiempos,
marcan, marcan mi sendero y no me dejan
cual me dejó la esperanza...

Van siguiéndome, siguiéndome
como dos estrellas cándidas;
cual fijas estrellas doblesen los cielos apareadasen la noche solitaria.
Ellos solos purifican mi alma toda con sus rayos
y mi corazón abrasan,y me prosterno ante ellos
con adoración extática,y en el díano se ocultan cual se ocultó mi esperanza.

De todas partes me siguen mirándome fijamente
con sus místicas miradas....
Misteriosas, divinales
me persiguen sus miradas
como dos estrellas fijas...
como dos estrellas tristes,¡como dos estrellas blancas!




ANNABEL LEE

Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
por el nombre de Annabel Lee;
Y era su único sueño verse siemprepor mí adorada y adorarme a mí.


Niños éramos ambos, en el reino junto al mar;
nos quisimos allícon amor que era amor de los amores,
yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo envidiaban a ella cuanto a mí.

Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar,
¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento, helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee

Y parientes ilustres la llevaron
lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.
¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.

Y no más que por eso -todos, todos en el reino, ante el mar, sábenlo así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.

Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grandes que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
de la radiante Annabel Lee.


Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee





EL CUERVO

I
En una noche pavorosa, inquieto
releía un vetusto mamotreto
cuando creí escucharun extraño ruido, de repente
como si alguien tocase suavemente
a mi puerta: «Visita impertinentes, dije y nada más » .

II

¡Ah! me acuerdo muy bien; era en invierno
e impaciente medía el tiempo eterno
cansado de buscaren los libros la calma bien hechora
al dolor de mi muerta Leonora
que habita con los ángeles ahora¡para siempre jamás!

III
Sentí el sedeño y crujidor y elásticorozar de las cortinas, un fantástico
terror, como jamás
sentido había y quise aquel ruido
explicando, mi espíritu oprimido
calmar por fin: «Un viajero perdido es, dije y nada más ».

IV
Ya sintiendo más calma: «Caballero exclamé, o dama, suplicaros quiero
os sirváis excusar mas mi atención no estaba bien despierta
y fue vuestra llamada tan incierta...»
Abrí entonces de par en par la puerta:
tinieblas nada más.

V

Miro al espacio, exploro la tiniebla
y siento entonces que mi mente puebla
turba de ideas cual
ningún otro mortal las tuvo antes
y escucho con oídos anhelantes«Leonora »
unas voces susurrantes
murmurar nada más.


VI
Vuelvo a mi estancia con pavor secreto
y a escuchar torno pálido e inquieto
más fuerte golpear;
algo, me digo, toca en mi ventana,
comprender quiero la señal arcana
calmar esta angustia sobrehumana »:
¡el viento y nada más!


VIIY
la ventana abrí: revolcando
vi entonces un cuervo venerando
como ave de otra edad;
sin mayor ceremonia entró en mis salas
con gesto señorial y negras alas
y sobre un busto, en el dintel, de Palas
posóse y nada más.

VIII
Miro al pájaro negro, sonriente
ante su grave y serio continente
y le comienzo a hablar,
no sin un dejo de intención irónica:
«Oh cuervo, oh venerable ave anacrónica,
¿cuál es tu nombre en la región plutónica? »
Dijo el cuervo: «Jamás ».


IX
En este caso al par grotesco y raro
maravilléme al escuchar tan claro
tal nombre pronunciar
y debo confesar que sentí susto
pues ante nadie, creo, tuvo el gusto
de un cuervo ver, posado sobre un busto
con tal nombre: «Jamás ».

X
Cual si hubiese vertido en ese acento
el alma, calló el ave y ni un momentolas plumas movió ya,
«otros de mí han huido y se me alcanzaque él partirá mañana sin tardanza
como me ha abandonado la esperanza »;
dijo el cuervo: «¡Jamás! »

XI
Una respuesta al escuchar tan netame dije, no sin inquietud secreta,
«Es esto nada más.
Cuanto aprendió de un amo infortunado,
a quien tenaz ha perseguido el hadoy por solo estribillo ha conservado
¡ese jamás, jamás! »


XII
Rodé mi asiento hasta quedar enfrente
de la puerta, del busto y del vidente cuervo y entonces ya
reclinado en la blanda sedería
en ensueños fantásticos me hundía,
pensando siempre que decir querría
aquel jamás, jamás.




XIII
Largo tiempo quedéme así en reposo
aquel extraño pájaro ominoso
mirando sin cesar,
ocupaba el diván de terciopelo
juntos nos sentamos y en mi duelo
pensaba que Ella,
nunca en este suelo lo ocuparía más.


XIV

Entonces parecióme el aire denso
con el aroma de quemado incienso
de un invisible altar;
y escucho voces repetir fervientes:
«Olvida a Leonor, bebe el nepenthes bebe el olvido en sus letales fuentes »;
dijo el cuervo: «¡Jamás! »


XV
«Profeta, dije, augur de otras edades
que arrojaron las negras tempestades
aquí para mi mal,
huésped de esta morada de tristura,
dí, fosco engendro de la noche oscura,
si un bálsamo habrá al fin a mi amargura »:
dijo el cuervo: «¡Jamás! »

XVI
«Profeta, dije, o diablo, infausto cuervo
por Dios, por mí, por mi dolor acerbo,
por tu poder fatal
dime si alguna vez a Leonora
volveré a ver en la eternal aurora
donde feliz con los querubes mora »;
dijo el cuervo: «¡Jamás! »


XVII

«Sea tal palabra la postreraretorna a la plutónica rivera,»
grité: «¡No vuelvas más,
no dejes ni una huella, ni una pluma
y mi espíritu envuelto en densa bruma
libra por fin el peso que le abruma! »
dijo el cuervo: «¡Jamás! »


XVIIIY

el cuervo inmóvil, fúnebre y adusto
sigue siempre de Palas sobre el busto
y bajo mi fanal,
proyecta mancha lúgubre en la alfombra
y su mirada de demonio asombra...
¡Ay! ¿Mi alma enlutada de su sombrase librará? ¡Jamás!

domingo, 15 de marzo de 2009

Enseñame





"Enseñame a caminar sin ti, quiero aprender a andar por el cielo con mis propias alas y no prestarte nunca mas las tuyas. Enseñame a ya no vivir de las ilusiones que me provocan tus mensajes, tus llamadas, tu mirada. Quiero que me enseñes a vivir en un cielo donde tu no existas, y que no caiga mas en tus brazos, asi toques mi corazon con la mas hermosa cancion que sale de tu voz. Enseñame a creer que estas aqui para cuidarme y hacer feliz. Enseñame a condernarte en el mas oscuro de los recuerdos, para abrir por completo mis alas y buscar ami verdadero Ángel de Amor en otro cielo, y no acordarme mas de aquel Ángel que destruyo mis ilusiones de amor, y que desafortunamente fuiste Tú".

sábado, 14 de marzo de 2009

PABLO NERUDA, Poema No 20


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir por ejemplo: "la noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro, pero tal vez la quiero.
es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Por que en noches como ésta, la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.